Medicina Ortomolecular. Un enfoque distinto en aras de la salud

Existe un requisito para estar enfermos: estar vivos. Y es que desde que pisamos este mundo somos aquejados por diferentes padecimientos, aunque existen algunos afortunados que llegan a la ancianidad sin sufrir de casi nada, e incluso fenecen por causas naturales.

Pero a los demás nos toca resignarnos e ir a un médico para que alivie ciertas dolencias y condiciones que con frecuencia son congénitas, tales como alergias, diabetes, y un sinfín de patologías que requieren del consumo de medicinas varias, desde analgésicos hasta vitaminas.

Desde inicios del siglo XX se han creado desacuerdos en la comunidad médica gracias a la introducción de un nuevo concepto dentro del ámbito de la salud, conocido como medicina ortomolecular.

Se trata de un tipo de medicina alternativa que permite mejorar la salud de un individuo a través de suplementos nutricionales. Implica suministrar al organismo las vitaminas, minerales y aminoácidos que no se obtienen de los alimentos debido al deterioro natural del cuerpo y la contaminación.

Las premisas que se manejan en este tipo de medicina es que el cuerpo humano debe encontrarse en perfecto equilibrio para disfrutar de una salud óptima, por lo que las enfermedades son un síntoma de las deficiencias nutricionales.

Por ejemplo, un cerrajero que trabaje todo el día cambiando y reparando cerraduras permanecerá por largos ratos con los músculos inmóviles, lo que ocasiona una descompensación muscular, y de asistir a un médico ortomolecular le asignará complejo de vitamina B y otras vitaminas adicionales.

Lamentablemente cada principio que se maneja en la medicina ortomolecular no está sustentado en ningún estudio médico o científico convincente, y aun no se ha demostrado que las terapias funcionen en los pacientes.

Incluso el mismo nombre de la disciplina es materia de polémica desde los años 70, que es la década correspondiente al surgimiento de esta rama de la medicina alternativa.

Evolución de la medicina ortomolecular

Se estima que a principios del siglo XX, un número considerable de investigadores comenzaron a desarrollar hipótesis relacionadas con que, a través de las vitaminas se pueden tratar enfermedades diversas.

Este movimiento tuvo como premisa prescribir a los pacientes mayor cantidad de vitaminas, ocasionando que los suplementos se solicitaran de forma masiva.

Desafortunadamente el suministro de vitaminas a los pacientes no produjo mayores cambios en la salud de éstos, por lo que los resultados que se esperaba que tuviesen las vitaminas no fueron los esperados.

Sin embargo los simpatizantes de las ideas ortomoleculares no se darían por vencidos, y siguieron investigando al respecto, de manera que el nombre de medicina ortomolecular empezó a usarse con mayor frecuencia a partir de 1967.

Desde entonces muchos médicos ortomoleculares siguen recetando a sus pacientes sin mencionarles los riesgos que involucra recomendar este tipo de suplementos.

Es aconsejable que asistas con especialistas licenciados en caso de que observes algún malestar. Refuerza el diagnóstico con la visita a un nutriólogo que permita estudiar si la cantidad de vitaminas y minerales que recibes es la adecuada.

De esto se puede entender que la asistencia a un médico ortomolecular recae sobre la responsabilidad del paciente, pues es importante que éste sepa discernir si la visita a estos especialistas es necesaria.

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